La evolución de como entendemos nuestra vida es bastante peculiar. Curiosamente por algo que algunos llaman "madurez", otros "ser fuerte", otros "superarlo"... el tiempo no avanza en vano, y los hechos marcan a las personas...
En estos últimos días mi vida ha parecido volver atrás y avanzar muy rápidamente. Tanto que en un momento me encontré frente a mi pasado y a mi futuro... y ambos congeniaron. No porque una persona haya desaparecido de mi vida, ella dejó de ser tal. Tuve muchos sueños antes de su llegada, y me di cuenta que estuvieron en una especie de suspensión, puesto que ahora volvieron en gloria y majestad (gloria y majestad como este maldito resfrío extraño :S).
Debo reconocer que durante mucho tiempo me dediqué única y exclusivamente a escribirle a esa persona, con el anhelo que leyese esto, y por esas casualidades de la vida, se encontrase frente a estas palabras y me respondiese aunque fuese un "escribes mal!". Y no sólo escribí aquí, también viví tratando de aparentar estar muy bien, cosa que si llegaba a preguntar por mi le dijesen que me veo bien, y quizás respondiera "está fingiendo". También intenté esconderme lo máximo posible, porque lo único a lo que le temía era encontrármelo de frente, ahí toda mi súper fuerza se iba a las pailas...
Pero luego de unas semanas de retrospección, y de encontrarme con cosas del pasado, me di cuenta de lo tonta que estaba siendo; si había algo de lo que debía escapar era de todo menos de él.
Curiosa fue la situación cuando dejé de escapar, y lo primero que hizo fue buscarme. Más curiosa aun fueron las cosas cuando me percaté que todo seguía igual que antes... pero hubo una diferencia: yo no lo considero como alguien valioso en mi presente, por lo que no podría darle valor o quitárselo puesto que hoy no lo tiene para mi.
No puedo desconocer que las cosas entre nosotros siempre fueron muy fáciles, ni él ni yo debíamos esforzarnos para que las cosas resultasen entre los dos, la relación (en sentido amplio!) siempre se basó en eso, en que juntos no nos molestábamos, juntos las cosas funcionaban bien. Quizás esa fue la razón por la que no quería dejarlo ir, la necesidad de algo simple, de algo fácil, de algo conocido que me impedía avanzar...
Pero ese momento al que tanto temí, no fue nada mas que la confirmación de algo que sabía en mi interior... ese pasado ya quedó atrás...
La vida se presenta prometedora, y no dejaré que eso se destruya por un fantasma del pasado. Las cosas son cada vez mejores...
Cuando el pasado y el futuro se encuentran llegas al presente que tanto esperaste... y yo definitivamente no pienso desaprovecharlo!!
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